Cuando imaginaron que ya todo era de ellos y que esta eterna primavera, sería su “eterna finca”. Se equivocaron. Porque no pudieron acabar con todas las flores.
Cuando se ha estado por más de 520 años bajo el látigo, la
espada y la cruz. Cuando se ha pasado por falsas independencias y se ha
transitado por la reforma liberal que esclavizo más a el campesino. Cuando
acabaron con nuestra revolución y se enfureció una gran represión, bajo el
mando de “distinguidos” generales, financiados y entrenados por un país del
norte. Cuando se nos dijo toda la vida, “tené cuidado que te van a matar”,
cuando hemos pasado por una guerra donde el ejercito defendió a las cúpulas económicas,
y las protestas eran calmadas solo con balas. Cuando se firmo una paz en papel
y se nos dijo ahora sí hay “libertad”. Cuando nos impusieron a títeres como
presidentes, en una era “democrática”, donde opinar solo es válido solo cada
cuatro años. Cuando se ha pasado por todo eso, es normal que muchos digan “Amén
y si a todo”.
Cuando los “dueños” del país, esperaban terminar de
apoderarse de nuestras tierras, cambiando nuestros cultivos tradicionales, por
palma y caña; Cuando pensaron apoderarse de nuestros ríos para producir electricidad
“barata” y vendérnosla cara; Cuando creyeron apoderarse de nuestras montañas,
el suelo y el subsuelo, para extraer de manera diabólica nuestros recursos
naturales; Cuando imaginaron que ya todo era de ellos y que esta eterna
primavera, sería su “eterna finca”. Se equivocaron. Porque no pudieron acabar
con todas las flores. Ni las reformas liberales, ni la contra revolución, ni
las dictaduras militares/empresariales, ni sus políticas de seguridad nacional,
ni su servicio de inteligencia, ni sus balas, ni sus calumnias, ni torturas,
pudieron evitar que hoy nos atreviéramos a romper el silencio y a DECIR ¡NO!
Pero el pueblo, está despertando, y está dejando de decir “si”
de manera robótica. Ah aprendido a decir NO. Y es evidente, el Articulo 45 de
la Constitución Política de la República de Guatemala, al cual llamo el DERECHO
A LA DESOBEDIENCIA CIVIL; el DERECHO A DECIR NO. Está siendo utilizado de
manera asombrosa en nuestro país. El movimiento de resistencia pacífica de la
Puya, e San José del Golfo y San Pedro Ayampuc, Guatemala; llevan más de un año
de resistir pacíficamente ante el proyecto minero Progreso VII Derivada, la
cual utilizaría cianuro. Las 12 comunidades de San Juan Sacatepequez, que por
años se resisten ante un proyecto minero, que violenta la vida en comunidad y la
cosmovisión de los pueblos. Y los más recientes son: el movimiento de
resistencia pacífica Poza Verde, en Santa Cruz Barillas, Huehuetenango y el
movimiento de resistencia pacífica El Escobal en San Rafael las Flores, Santa
Rosa. Y muchos más que han se han entregado a la defensa de lo que es nuestro,
de lo que nos robaron, y la lucha por recuperarlo. Cada uno de esos movimientos ha sido
satanizado, por los medios de “comunicación”, los cuales pertenecen al poder económico,
ha sido criminalizado por varios columnistas y ha sido reprimido por el
ministro de gobernación, Lopéz Bonilla.
Hoy por doquier, se puede ver que se está instaurando un régimen
militar, al servicio de la burguesía criolla e intereses de transnacionales;
hoy defender derechos y exigirlos es “terrorismo”; pero es imposible e inadmisible
quedarse con la cabeza agachada y decir si a todo, hoy:
TENEMOS EL DERECHO Y LA
OBLIGACIÓN DE DECIR ¡NO!
ADELANTE COMPAÑERO
ResponderEliminar